Finalmente estoy de regreso, primera instancia el cambio de horario no logro acostumbrarme, pero todo no es más que una sencilla adaptación se que al paso de algunos días podre acostumbrarme nuevamente.
Estoy más que feliz de ver nuevamente a mi hijo, él todo emocionado no sabía que hacer cuando me vio en el aeropuerto, correr, abrazarme y sobre todo reir, es totalmente inexplicable describir la emoción que reflejaba su carita y tampoco podría describir lo que yo sentí, es esos momentos en que las palabras se quedan muy cortas, solo lo sientes y lo vives así nada más.
Llegue a tiempo el viernes muy cerca de las 2 de la tarde, mis papás me esperaban con la misma ansiedad que mi enano un abrazo muy fuerte me unió a ellos y pude sentir ese calor de hogar que tanto extrañe durante mi ausencia, es increíble como con un simple gesto se trasmite tanto en tan solo escasos minutos ... mis papás ahora se que también los extrañe más de lo que yo misma pudiera aceptar.
Camino de regreso a casa... o al menos lo que en algun tiempo fue mi casa, es curioso estar ahora aquí en donde fue mi cuarto de soltera y compartirlo ahora con mi hijo, estas paredes no han cambiado mucho (aún cuando tiene una decoración totalmente distinta), la esencia siempre permanece, pero lo curioso es que no puedo sentirme totalmente de regreso hasta que llegue a Guadalajara, aqui es ahora la casa de mis papás y por más que quiera sentirme en casa no logro hacerlo del todo; esa parte es la que todavía no se como manejar, supongo que en cuanto llegue a mi casa casa lo podré decir :)
Por lo pronto llevo dos dias tratando de acostumbrarme a este horario, disfrutando momentos con la familia y preparandome para emprender el regreso a mi casa casa, ese que normalmente llamamos hogar y que tengo la fortuna de compartir con mi esposo y mi hijo ... el hogar de la familia Jiménez Romo, cuando este allá les podré contar ...